Cuenta la historia que, los primeros occidentales que lograron asentarse en los valles precordilleranos del Huasco y cercanos a Vallenar, fueron misioneros y expedicionarios, así fue como después de pactar un acuerdo de convivencia, tanto las culturas diaguitas locales como los conquistadores europeos, decidieron compartir el entorno y cada grupo pudo hacer uso de uno de los valles, sin embargo, con el tiempo, los españoles comenzaron a perder el control de sus recursos, lo cual desató el conflicto y, dada la escasez, se vieron en la necesidad de robar. Esta situación se tornó insostenible para los locales y después de muchas conversaciones, decidieron cobrar venganza, quemando todo el sector tomado por los españoles junto a un Horcón (herramienta en forma de “Y” utilizada para sostener árboles) que quedó a medio consumir. Luego de este acontecimiento, el sector comenzó a llamarse “Horcón Quemado”.

EL PISCO LEGENDARIO DE SAN FÉLIX,
ATACAMA.